Será por vanidad o por ganas de lucir un cuerpo estupendo a los 47 años de edad, pero el caso es que la actriz Demi Moore no se ha cortado un pelo y ha publicado unas cuantas fotos en bikini en su página de Twitter, tomadas en el baño de la mansión que comparte con su marido, el también actor Ashton Kutcher, en Los Ángeles.

Es una cara famosa más en esta nueva tendencia de hacerse fotos llamativas en bañador para colgar en el portal de internet, después de que otras como la 'socialité' Kim Kardashian o la actriz juvenil Miley Cirus decidieran hacer lo mismo, despertando gran cantidad de atención por parte de la prensa sensacionalista.
Sin embargo, ésta es de momento la más comentada por la notoriedad de la protagonista y sus 47 años, luciendo un bikini gris y con un cuerpo deslumbrante para su edad, que la protagonista de 'Striptease' achaca a la dieta estricta enmarcada en un programa que siguió en julio y que la ha ayudado a tener la confianza suficiente como para mostrar el resultado en internet.
Asegura a través de Twitter, página de la que su marido es la tercera persona más leída con más de cinco millones de seguidores, solo Lady Gaga y Britney Spears le superan, la actriz y madre de tres hijas ha comentado que no tuvo que pasar hambre durante el tratamiento, bautizado como 'The clean program', sino que se ha dedicado a "nutrir su cuerpo" hasta conseguir "la figura que siempre ha querido".
Después, en una entrevista con la edición británica de la revista Elle, la protagonista de 'Ghost' y ex mujer de Bruce Willis, confirmó que se ha operado solo una vez, aunque no quiso decir de qué parte de su cuerpo. "Me hice algo, pero no fue mi cara", indicó. "Quizá algún día pase por el bisturí".
A pesar de su buen momento actual, la actriz declaró que no siempre se sintió así con su cuerpo y que hubo momentos difíciles. "Lo irónico es que cuando abandoné la idea de controlar mi cuerpo, es cuando logré la figura que siempre quise", dijo a la revista. "Al final del día, esa clase de obsesión es absurda".
Pedófilo asegura conocer el paradero de Maddie

A tres años de la desaparición de Madeleine McCann, un pedófilo y ex sospechoso del caso, relató antes de morir lo que le habría sucedido a la nena que hoy tendría seis años.
Según publicó el tabloide The Sun, Raymond Hewlett, un pedófilo que fue acusado de haber participado en el secuestro de la menor inglesa, le relató en una carta a su hijo que la hija mayor de los McCann fue secuestrada por una mafia gitana que trafica chicos.
El dato se lo habría hecho llegar un amigo gitano quien, además, le aseguró que la menor vive hoy con una familia rica que no podía tener hijos. “Tenían que encontrar una niña rubia, como Maddie, para una pareja que no podía tener hijos”, escribió el hombre de 62 años.
El modus operandi de la banda consistía en fotografiar a posibles secuestrados para, luego de recibir la aprobación de los clientes, secuestrarlos. Durante la investigación, las autoridades habían descubierto que días antes de la desaparición de la menor un grupo de hombres le había sacado fotos a los menores que se hospedaban en el complejo turístico.
minutouno.com
Manoseó a una estudiante
en un ascensor de la Unsta
y lo detuvieron
Los gritos de la joven se escucharon en todo el recinto. Había salido del ascensor espantada y decenas de estudiantes se dieron vuelta para ver qué sucedía. Pero hasta que ella no encontró un sacerdote, no le relató a nadie lo que había pasado: un hombre, al que ella no conocía, la había manoseado mientras subía a uno de los pisos superiores.
El ataque, que causó conmoción ayer a la mañana en los claustros de la Unsta, en calle 9 de Julio al 100, ocurrió minutos antes de las 10. La joven -su nombre no se publica por el tipo de delito que sufrió-, ingresó a la universidad y rápidamente se dirigió hasta el ascensor ubicado a la derecha del pasillo central. Según informaron los investigadores luego, apretó el botón del tercer piso y cuando las puertas ya se estaban cerrando irrumpió un hombre de unos 45 años. "Buenos días", le dijo y luego, como para dar charla, le explicó que era profesor en la casa de estudios. Todo bien, hasta que sin decir nada se abalanzó sobre la estudiante y comenzó a manosearla. Ella reaccionó gritando y tratando de sacarse de encima al abusador, hasta que se abrió la puerta del ascensor y salió corriendo mientras pedía auxilio.
El pervertido no bajó, sino que esperó que las puertas se cerraran nuevamente y descendió. La joven, por su parte, corrió y le contó lo sucedido a uno de los sacerdotes, que dio la alarma. Personal policial que trabaja haciendo vigilancia en el lugar interceptó al hombre metros antes de que abandonara el edificio. En principio se resistió a los gritos, hasta que los agentes lo redujeron. Según se supo después, el acusado, de 45 años, no trabaja en la Unsta y habría ingresado al solo fin de atacar a una de las estudiantes.
La denuncia fue radicada en la seccional 1ª, y el hombre quedó a disposición del fiscal Alejandro Noguera, acusado de abuso sexual.
lagaceta.com

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